Un día muy especial para reflexionar y compartir valores como el respeto, la amistad y la solidaridad. Para este acto, colgamos los murales que habíamos estado trabajando en clase mientras sonaba la canción “Ama, ama y ensancha el alma”, que acompañó el momento de una forma muy emotiva. Además, cada niño y niña pegó en la paloma de la paz la silueta de su mano, decorada con mensajes de paz, formando entre todos un bonito símbolo de unión y convivencia. Fue una actividad significativa que nos ayudó a recordar la importancia de vivir en paz cada día.